Desde la Rondalla Francisco Para se ha venido desarrollando un recorrido, folklóricamente hablando, para dar a conocer la complejidad y diversidad del folklore de la región nororiental de la provincia de Huesca,donde contrastan los romances, mudanzas, polcas, mazurcas, paloteados y valses, con el carácter religioso, social o cívico del momento en el que se interpreten.

Bajo el nombre que entregó toda su vida a la música y folclore grausinose crea la Asociación Cultural “Rondalla Francisco Parra” con la intención de volver a recuperar aquellas tradiciones musicales desempolvadas en su momento y que con el paso de los años han llegado de la mano delas bandurrias, gaitas y guitarras hasta nuestros días.

Aquella rondalla, creada en 1.951 se fue convirtiendo en un emblema de la villa Ribagorzana, que fiel a su filosofía de grupo de amigos ha hecho que pasara por ella buena parte del pueblo, con la única finalidad de disfrutar las tradiciones y mantener en pie melodías antaño perdidas de la jota de ronda, popular divertida y espontánea.

En el año 1.995 la Rondalla Francisco Parra es reconocida como mejor Rondalla del Alto Aragón por Amigos del Folclore.

Durante todos estos años, la rondalla Francisco Parra ha llevado su música por todos los rincones de la Comarca de la Ribagorza, en fiestas de pueblos, romerías, misas baturras, bodas y demás eventos,así como acompañado en muchas ocasiones a los cantadores Joaquín Campordarve y Paco la Sierra por numerosos pueblos de la provincia de Huesca.

 

La Rondalla “Francisco Parra”nace allá por el año 1.951 en la “Botigueta” de Casa Baldomera de Graus, creada por D. Francisco Parra, su hermano Cristóbal y un grupo de amigos, con la intención de recuperar tradiciones musicales de la localidad perdidas trasla guerra civil y disfrutar de una forma propia el hacer llegar a las gentes la música folclórica de la región.

Los pilares fundamentales son la música, tanto de bailes como danzas,y el cante popular, para ello a lo largo de toda nuestra historia se han ido realizando diferentes trabajos de campo que han llevado a diferentes puntos de las comarcas de la Ribagorza y el Somontano, llegando al convencimiento de que básicamente las diferencias vienen marcadas por las zonas o comarcas naturales, que en cada uno de los campos configuran unas marcadas peculiaridades.